Mostrando entradas con la etiqueta cuentos del cuaderno negro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuentos del cuaderno negro. Mostrar todas las entradas

domingo, 27 de octubre de 2013

Teseracto


Teletransporto mis ideas a un lugar mejor. Coloco mis pensamientos ordenados por color en estanterías rojas puntiagudas, clasificando sus principios en finales camuflados, reverberaciones cilíndricas o pausas encerradas en pompas de jabón. Elijo uno al azar, me tumbo en la cama y dejo a las palabras desdoblarse y deslizarse hacia mis silencios de forma desordenada pero con límites impares. El reloj marca el ritmo causando estragos en Nepal, señalando una hora menos en intervalos de cinco minutos.
Entro en la cuestión y lanzo tres dados que dan la solución a la ecuación de la distancia en años sombra entre tu frío y mi espejo. Y cuando todo parece un caos contenido, con una mueca de calor descubro en el reflejo que sin quererlo ni evitarlo el sueño me ha alcanzado.

domingo, 14 de julio de 2013

Epílogo


El sueño entró en su cama procurando no hacer ruido. Se tumbó en el hueco que quedaba, y evitó despertarla. En su cabeza se oían pliegues sin sentido y colores de una sílaba. Al despertar habría olvidado todo, La Nada recorrería sus pensamientos, y eso le asustaba. No quería perder ni un recuerdo, y sin embargo tras cerrar los ojos eso sería inevitable.

De pronto se le ocurrió una idea. Se levantó con parsimonia evitando cualquier silencio interrumpido y se alejó de la cama donde ella dormía. Empezó a correr cuando estuvo seguro de que nadie le oía, y a medida que se acercaba al agua aminoró el paso. A un metro de la orilla se paró, y eligiendo bien las palabras susurró algo al mar. Luego desapareció.

Ella despertó por la mañana, y sin un momento para situarse escuchó esas palabras en su cabeza:

Laberinto. 147 pasos y aún en su centro. Orbitando de forma no geométrica, impar, desordenada. Incoherente. Y aún pensando que hago aquí.


lunes, 4 de marzo de 2013

Ruidos estentóreos



- ¿Y si me suicido en tus oídos? ¿Y si toco con la punta de mi dedo el Universo? ¿Y si siento cerca el rumor del silencio y me escondo tras tu pelo? ¿Y si me adentro en una hoja de papel y me absorbo en tu cuaderno de historias? ¿Y si soñamos? ¿Qué tal si soñamos? ¿Por qué no nos tiramos en el aire y volamos, lejos?

...

- ¿Cómo?

...

- ¿Y si me suicido en tus oídos?